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Viernes 11 de Septiembre de 2026.

hace 10 horas
3 min de lectura

Salmo 35 (RVR1960) Profetas y Reyes



Plegaria pidiendo ser librado de los enemigos

Salmo de David.

1 Disputa, oh Jehová, con los que contra mí contienden;


Pelea contra los que me combaten.


2 Echa mano al escudo y al pavés,


Y levántate en mi ayuda.


3 Saca la lanza, cierra contra mis perseguidores;


Di a mi alma: Yo soy tu salvación.


4 Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida;


Sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal intentan.


5 Sean como el tamo delante del viento,


Y el ángel de Jehová los acose.


6 Sea su camino tenebroso y resbaladizo,


Y el ángel de Jehová los persiga.


7 Porque sin causa escondieron para mí su red en un hoyo;


Sin causa cavaron hoyo para mi alma.


8 Véngale el quebrantamiento sin que lo sepa,


Y la red que él escondió lo prenda;


Con quebrantamiento caiga en ella.


9 Entonces mi alma se alegrará en Jehová;


Se regocijará en su salvación.


10 Todos mis huesos dirán: Jehová, ¿quién como tú,


Que libras al afligido del más fuerte que él,


Y al pobre y menesteroso del que le despoja?


11 Se levantan testigos malvados;


De lo que no sé me preguntan;


12 Me devuelven mal por bien,


Para afligir a mi alma.


13 Pero yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de cilicio;


Afligí con ayuno mi alma,


Y mi oración se volvía a mi seno.


14 Como por mi compañero, como por mi hermano andaba;


Como el que trae luto por madre, enlutado me humillaba.


15 Pero ellos se alegraron en mi adversidad, y se juntaron;


Se juntaron contra mí gentes despreciables, y yo no lo entendía;


Me despedazaban sin descanso;


16 Como lisonjeros, escarnecedores y truhanes,


Crujieron contra mí sus dientes.


17 Señor, ¿hasta cuándo verás esto?


Rescata mi alma de sus destrucciones, mi vida de los leones.


18 Te confesaré en grande congregación;


Te alabaré entre numeroso pueblo.


19 No se alegren de mí los que sin causa son mis enemigos,


Ni los que me aborrecen sin causa guiñen el ojo.


20 Porque no hablan paz;


Y contra los mansos de la tierra piensan palabras engañosas.


21 Ensancharon contra mí su boca;


Dijeron: ¡Ea, ea, nuestros ojos lo han visto!


22 Tú lo has visto, oh Jehová; no calles;


Señor, no te alejes de mí.


23 Muévete y despierta para hacerme justicia,


Dios mío y Señor mío, para defender mi causa.


24 Júzgame conforme a tu justicia, Jehová Dios mío,


Y no se alegren de mí.


25 No digan en su corazón: ¡Ea, alma nuestra!


No digan: ¡Le hemos devorado!


26 Sean avergonzados y confundidos a una los que de mi mal se alegran;


Vístanse de vergüenza y de confusión los que se engrandecen contra mí.


27 Canten y alégrense los que están a favor de mi justa causa,


Y digan siempre: Sea exaltado Jehová,


Que ama la paz de su siervo.


28 Y mi lengua hablará de tu justicia


Y de tu alabanza todo el día.


Comentario del Capitulo





Capítulo 32—Manasés y Josías


“Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos,

En medio de los tiempos hazla conocer;

En la ira acuérdate de la misericordia.


“Dios vendrá de Temán,

Y el Santo del monte de Parán.

Su gloria cubrió los cielos,

Y la tierra se llenó de su alabanza.

Y el resplandor fué como la luz;

Rayos brillantes salían de su mano;

Y allí estaba escondida su fortaleza.

Delante de su rostro iba mortandad,

Y a sus pies salían carbones encendidos.

Paróse, y midió la tierra: Miró, e hizo temblar las gentes;


Y los montes antiguos fueron desmenuzados,

Los collados antiguos se humillaron a él.

Sus caminos son eternos.”


“Saliste para salvar tu pueblo,

Para salvar con tu ungido.”


“Aunque la higuera no florecerá,

Ni en las vides habrá frutos;

Mentirá la obra de la oliva,

Y los labrados no darán mantenimiento,

Y las ovejas serán quitadas de la majada,

Y no habrá vacas en los corrales;

Con todo, yo me alegraré en Jehová,

Y me gozaré en el Dios de mi salud.

Jehová el Señor es mi fortaleza.” Habacuc 3:2-6, 13, 17-19.








Te invitamos a continuar con la lectura del día de mañana.







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