Lunes 14 de Septiembre de 2026.
hace 2 días
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Salmo 38 (RVR1960) Profetas y Reyes
Oración de un penitente
Salmo de David, para recordar.
1 Jehová, no me reprendas en tu furor,
Ni me castigues en tu ira.
2 Porque tus saetas cayeron sobre mí,
Y sobre mí ha descendido tu mano.
3 Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira;
Ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado.
4 Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza;
Como carga pesada se han agravado sobre mí.
5 Hieden y supuran mis llagas,
A causa de mi locura.
6 Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera,
Ando enlutado todo el día.
7 Porque mis lomos están llenos de ardor,
Y nada hay sano en mi carne.
8 Estoy debilitado y molido en gran manera;
Gimo a causa de la conmoción de mi corazón.
9 Señor, delante de ti están todos mis deseos,
Y mi suspiro no te es oculto.
10 Mi corazón está acongojado, me ha dejado mi vigor,
Y aun la luz de mis ojos me falta ya.
11 Mis amigos y mis compañeros se mantienen lejos de mi plaga,
Y mis cercanos se han alejado.
12 Los que buscan mi vida arman lazos,
Y los que procuran mi mal hablan iniquidades,
Y meditan fraudes todo el día.
13 Mas yo, como si fuera sordo, no oigo;
Y soy como mudo que no abre la boca.
14 Soy, pues, como un hombre que no oye,
Y en cuya boca no hay reprensiones.
15 Porque en ti, oh Jehová, he esperado;
Tú responderás, Jehová Dios mío.
16 Dije: No se alegren de mí;
Cuando mi pie resbale, no se engrandezcan sobre mí.
17 Pero yo estoy a punto de caer,
Y mi dolor está delante de mí continuamente.
18 Por tanto, confesaré mi maldad,
Y me contristaré por mi pecado.
19 Porque mis enemigos están vivos y fuertes,
Y se han aumentado los que me aborrecen sin causa.
20 Los que pagan mal por bien
Me son contrarios, por seguir yo lo bueno.
21 No me desampares, oh Jehová;
Dios mío, no te alejes de mí.
22 Apresúrate a ayudarme,
Oh Señor, mi salvación.
Comentario del Capitulo

Capítulo 33—El libro de la ley
“Escuchad, cielos, y hablaré;
Y oiga la tierra los dichos de mi boca.
Goteará como la lluvia mi doctrina;
Destilará como el rocío mi razonamiento;
Como la llovizna sobre la grama,
Y como las gotas sobre la hierba: Porque el nombre de Jehová invocaré:
Engrandeced a nuestro Dios.
El es la Roca, cuya obra es perfecta,
Porque todos sus caminos son rectitud:
Dios de verdad, y ninguna iniquidad en él:
Es justo y recto.” Deuteronomio 32:1-4.
“Acuérdate de los tiempos antiguos;
Considerad los años de generación y generación:
Pregunta a tu padre, que él te declarará;
A tus viejos, y ellos te dirán.
Cuando el Altísimo hizo heredar a las gentes,
Cuando hizo dividir los hijos de los hombres,
Estableció los términos de los pueblos
Según el número de los hijos de Israel.
Porque la parte de Jehová es su pueblo;
Jacob la cuerda de su heredad.
Hallólo en tierra de desierto,
Y en desierto horrible y yermo;
Trájolo alrededor, instruyólo,
Guardólo como la niña de su ojo.” Vers. 7-10.
Pero Israel “dejó al Dios que le hizo,
Y menospreció la Roca de su salud.
Despertáronle a celos con los dioses ajenos;
Ensañáronle con abominaciones.
Sacrificaron a los diablos, no a Dios;
A dioses que no habían conocido,
A nuevos dioses venidos de cerca,
Que no habían temido vuestros padres.
De la Roca que te crió te olvidaste:
Te has olvidado del Dios tu criador.
“Y viólo Jehová, y encendióse en ira,
Por el menosprecio de sus hijos y de sus hijas.
Y dijo: Esconderé de ellos mi rostro,
Veré cuál será su postrimería:
Que son generación de perversidades, hijos sin fe.
Ellos me movieron a celos con lo que no es Dios;
Hiciéronme ensañar con sus vanidades:
Yo también los moveré a celos con un pueblo que no es pueblo,
Con gente insensata los haré ensañar.”
“Yo allegaré males sobre ellos;
Emplearé en ellos mis saetas.
Consumidos serán de hambre, y comidos de fiebre ardiente
Y de amarga pestilencia.”
“Porque son gente de perdidos consejos,
Y no hay en ellos entendimiento.
¡Ojalá fueran sabios, que comprendieran esto,
Y entendieran su postrimería!
¿Cómo podría perseguir uno a mil,
Y dos harían huir a diez mil,
Si su Roca no los hubiese vendido,
Y Jehová no los hubiera entregado?
Que la roca de ellos no es como nuestra Roca:
Y nuestros enemigos sean de ello jueces.”
“¿No tengo yo esto guardado,
Sellado en mis tesoros?
Mía es la venganza y el pago,
Al tiempo que su pie vacilará;
Porque el día de su aflicción está cercano,
Y lo que les está preparado se apresura.” Vers. 15-21, 23, 24, 28-31, 34, 35.
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