Martes 6 de Octubre de 2026.
hace 14 horas
2 min de lectura
Salmo 60 (RVR1960) Profetas y Reyes
Plegaria pidiendo ayuda contra el enemigo
(Sal. 108.6-13)
Al músico principal; sobre Lirios. Testimonio. Mictam de David, para enseñar, cuando tuvo guerra contra Aram-Naharaim y contra Aram de Soba, y volvió Joab, y destrozó a doce mil de Edom en el valle de la Sal.
1 Oh Dios, tú nos has desechado, nos quebrantaste;
Te has airado; ¡vuélvete a nosotros!
2 Hiciste temblar la tierra, la has hendido;
Sana sus roturas, porque titubea.
3 Has hecho ver a tu pueblo cosas duras;
Nos hiciste beber vino de aturdimiento.
4 Has dado a los que te temen bandera
Que alcen por causa de la verdad. Selah
5 Para que se libren tus amados,
Salva con tu diestra, y óyeme.
6 Dios ha dicho en su santuario: Yo me alegraré;
Repartiré a Siquem, y mediré el valle de Sucot.
7 Mío es Galaad, y mío es Manasés;
Y Efraín es la fortaleza de mi cabeza;
Judá es mi legislador.
8 Moab, vasija para lavarme;
Sobre Edom echaré mi calzado;
Me regocijaré sobre Filistea.
9 ¿Quién me llevará a la ciudad fortificada?
¿Quién me llevará hasta Edom?
10 ¿No serás tú, oh Dios, que nos habías desechado,
Y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos?
11 Danos socorro contra el enemigo,
Porque vana es la ayuda de los hombres.
12 En Dios haremos proezas,
Y él hollará a nuestros enemigos.
Comentario del Capitulo

Capítulo 38—Luz a través de las tinieblas
Habiendo firmado las escrituras de la transferencia y confirmado las contraseñas de los testigos, Jeremías encargó a su secretario Baruc: “Toma estas cartas, esta carta de venta, la sellada, y ésta la carta abierta, y ponlas en un vaso de barro, para que se guarden muchos días. Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Aun se comprarán casas, y heredades, y viñas en esta tierra.” Jeremías 32:14, 15.
Tan desalentadora era la perspectiva para Judá en el momento de realizarse esta transacción extraordinaria, que inmediatamente después de cumplir los detalles de la compra y los arreglos necesarios para conservar los registros escritos, se vió muy probada la fe de Jeremías, por inquebrantable que fuera antes. ¿Habría obrado presuntuosamente en su esfuerzo por alentar a Judá? En su deseo de establecer la confianza en las promesas de la palabra de Dios, ¿habría dado pie a falsas esperanzas? Hacía mucho que los que habían hecho pacto con Dios venían despreciando las disposiciones tomadas en su favor. ¿Podrían alguna vez recibir cumplimiento absoluto las promesas hechas a la nación escogida?
Lleno de perplejidad y postrado por la tristeza al ver los sufrimientos de los que se habían negado a arrepentirse de sus pecados, el profeta suplicó a Dios que le iluminara aun más acerca del propósito divino en favor de la humanidad.
Te invitamos a continuar con la lectura del día de mañana.






