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Sábado 12 de Septiembre de 2026.

hace 1 día
3 min de lectura

Salmos 36 (RVR1960) Profetas y Reyes



La misericordia de Dios

Al músico principal. Salmo de David, siervo de Jehová.

1 La iniquidad del impío me dice al corazón:


No hay temor de Dios delante de sus ojos.


2 Se lisonjea, por tanto, en sus propios ojos,


De que su iniquidad no será hallada y aborrecida.


3 Las palabras de su boca son iniquidad y fraude;


Ha dejado de ser cuerdo y de hacer el bien.


4 Medita maldad sobre su cama;


Está en camino no bueno,


El mal no aborrece.


5 Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia,


Y tu fidelidad alcanza hasta las nubes.


6 Tu justicia es como los montes de Dios,


Tus juicios, abismo grande.


Oh Jehová, al hombre y al animal conservas.


7 ¡Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia!


Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas.


8 Serán completamente saciados de la grosura de tu casa,


Y tú los abrevarás del torrente de tus delicias.


9 Porque contigo está el manantial de la vida;


En tu luz veremos la luz.


10 Extiende tu misericordia a los que te conocen,


Y tu justicia a los rectos de corazón.


11 No venga pie de soberbia contra mí,


Y mano de impíos no me mueva.


12 Allí cayeron los hacedores de iniquidad;


Fueron derribados, y no podrán levantarse.


Comentario del Capitulo





Capítulo 32—Manasés y Josías


Habacuc no fué el único por medio de quien se dió un mensaje de brillante esperanza y de triunfo futuro, así como de castigo presente. Durante el reinado de Josías, la palabra del Señor fué comunicada a Sofonías, para especificar claramente los resultados de la continua apostasía, y llamar la atención de la verdadera iglesia a las gloriosas perspectivas que la esperaban. Sus profecías de los juicios a punto de caer sobre Judá se aplican con igual fuerza a los juicios que han de caer sobre un mundo impenitente en ocasión del segundo advenimiento de Cristo:


“Cercano está el día grande de Jehová,

cercano y muy presuroso;

voz amarga del día de Jehová;

gritará allí el valiente.


“Día de ira aquel día,

día de angustia y de aprieto,

día de alboroto y de asolamiento,

día de tiniebla y de oscuridad,

día de nublado y de entenebrecimiento,

día de trompeta y de algazara,

sobre las ciudades fuertes, y sobre las altas torres.” Sofonías 1:14-16.


“Atribularé los hombres, y andarán como ciegos, porque pecaron contra Jehová: y la sangre de ellos será derramada como polvo... Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira de Jehová; pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo: porque ciertamente consumación apresurada hará con todos los moradores de la tierra.” Vers. 17, 18.


“Congregaos y meditad,

gente no amable,

antes que pára el decreto,

y el día se pase como el tamo;

antes que venga sobre vosotros el furor de la ira de Jehová,

antes que el día de la ira de Jehová venga sobre vosotros.


“Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra,

que pusisteis en obra su juicio;

buscad justicia, buscad mansedumbre:

quizás seréis guardados en el día

del enojo de Jehová.” Sofonías 2:1-3.


“He aquí, en aquel tiempo yo apremiaré a todos tus opresores; y salvaré la coja, y recogeré la descarriada; y pondrélos por alabanza y por renombre en todo país de confusión. En aquel tiempo yo os traeré, en aquel tiempo os reuniré yo; pues os daré por renombre y por alabanza entre todos los pueblos de la tierra, cuando tornaré vuestros cautivos delante de vuestros ojos, dice Jehová.” Sofonías 3:19, 20.


“Canta, oh hija de Sión:

da voces de júbilo, oh Israel;

gózate y regocíjate de todo corazón,

hija de Jerusalem.

Jehová ha apartado tus juicios,

ha echado fuera tus enemigos:

Jehová es Rey de Israel en medio de ti;

nunca más verás mal.


“En aquel tiempo se dirá a Jerusalem: No temas:

Sión, no se debiliten tus manos.









Te invitamos a continuar con la lectura del día de mañana.







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